Keru y Nate están casados, tienen una perra y provienen de familias completamente distintas. Los padres de ella son inmigrantes chinos, exigentes y acostumbrados a medir la vida en términos de esfuerzo. Los de él pertenecen a una familia conservadora de clase trabajadora y no terminan de comprender las decisiones de su hijo.
A través de dos vacaciones familiares, Weike Wang muestra cómo las diferencias culturales, las expectativas de los padres y los pequeños resentimientos pueden instalarse en la intimidad de una pareja.
Con humor, ironía y momentos de profunda incomodidad, Casa de alquiler explora las dificultades de construir una vida en común sin dejar de pertenecer a las familias de las que venimos. Porque crecer también supone descubrir que hay ciertas cosas de nuestra infancia que nunca terminamos de abandonar.
Casa de alquiler, Weike Wang.
